ÁGORA
Ágora se desarrolla en una época muy convulsa, un tramo
de historia que a la larga sentaría las bases de las civilizaciones modernas,
de este modo en el siglo IV-V, Alejandría era foco de esplendor para todas las
civilizaciones mediterráneas, en esta sublime ciudad se encontraban dos de las
insignias que marcaron la Edad Antigua, una es el Faro de Alejandría
(constituido como uno de las 7 maravillas del mundo) y el otro en la Biblioteca
de Alejandría (que contenía multitud de obras clásicas en su mayor proporción
obras originales de lo grandes filósofos griegos), en este vasto territorio convivían
múltiples y variadas religiones: coptos, religión griega, religión romana, judíos,
muchas de ellas emergentes, pero otras muchas con una antigua tradición.
Sobre esta base social y contexto histórico se
desarrollan los comienzos de la ciencia como tal, es una época donde
socialmente se esta bastante avanzado, pero queda todavía mucho por descubrir,
y quedan bastantes cuestiones que el ser humano, por su interés racional, todavía
se pregunta, de este modo surgen dos tipos de
saber, el saber científico y el saber religioso, hay muchas cuestiones que se
escapan a la lógica y a la compresión humana, de este modo apreciamos dos
grandes ramas del saber, los que se conjuran a Dios, y los que prefieren
demostrar con hechos naturales, circunstancias artificiales como puede ser la Física
o la Astronomía, de este modo la Edad Antigua fue la cuna y el soporte para las
ciencias modernas, muchas de ellas nacieron en esta época y otras muchas
surgieron en la edad moderna, relanzadas por el avance de estas ultimas y
bebiendo siempre de la influencia clásica.
El nacimiento de la ciencia, no fue un hecho aséptico,
sino mas bien un hecho que deslegitimaba a los dioses, según una postura
religiosa, los seres humanos ni podemos, ni debemos conocer y conquistar el
saber divino por el que ocurren las cosas (en este caso por ejemplo las
estaciones, el día y la noche) estos conocimientos quedaban supeditados al
saber celestial, del cual el hombre no debe de ser protagonista.
Esta confrontación Dios versus Ciencia, no es propio
de la época clásica, la edad media fue una dura época para los avanzados
intelectos, los mártires de la ciencia en este caso Hipatia o el propio
Galileo, Mainonides, Copérnico, sucumbieron a los dogmas totalitarios de la religión,
hasta bien llegada la Edad Moderna,
donde la Revolución Francesa, supuso el hecho que deslegitimaba de una vez por
todas a Dios, y daba el poder al hombre, este nuevo humanismo doto a las
sociedades futuras del avance y el desarrollo que en nueve siglos atrás le fue
arrebatado.
Sin desviarnos del caso que nos incumbe, Hipatia de Alejandría,
no es tal y como nos la muestra Amenábar en el film, pese a estar bien
documentada, La Hipatia de Ágora tuvo que ser modificada para darle mayor
verosimilitud a la historia.
Hipatia de Alejandría la verdadera fue una ilustre,
filosofa, matemática y astrónoma, que murió por la ciencia a una avanzada edad,
suponiendo la muerte de esta el fin del pensamiento clásico, el simple hecho de
que Hipatia fuera mujer, desmembró por completo el trágico pensamiento monoteísta,
donde el simple hecho de ser mujer te discriminaba para realizar diversas
funciones, Hipatia fue el faro, que guio
los movimientos feministas hasta que en la edad media, el clero y la monarquía
absoluta instaurara un régimen patriarcal que en muchas zonas se ha extendido a
lo largo de los siglos, hasta el mismísimo siglo XX en España, por ejemplo.
Nuestra protagonista marca sus estudios por y para
la razón, el futuro materialismo de Marx, ya viene de serie en nuestra intrépida
aventurera, parte de la naturaleza para el conocimiento, la observación y el
ensayo error, fueron las claves de sus paradigmas de investigación, casi
siempre influenciado por el método inductivo, donde parte de los hechos empíricos
para demostrar las cosas, en este caso Hipatia duda de la Hipótesis de Ptolomeo
donde este nos indica que la Tierra es el centro del universo (visión antropocéntrica
y teocéntrica) y pone en cuestión esto ultimo, demostrando casi al final de su
vida (según Amenábar) que Aristarco tenia razón, y era la tierra la que se movía
alrededor del sol (ya aquí la tierra no es centro del universo, y por ende el
ser humano), esto, entre otras muchas cosas le costó la vida, a la pobre
Hipatia y a muchas personas mas a lo largo de la historia.
Nota final: como gran cinéfilo que soy me gustaría dedicar
las ultimas líneas de esta entrada a comentar los aspectos técnicos de la película.
Es entretenida, algo obvia en el guion, pero a la par que interesante y bien
recreada sin duda, contiene una gran carga secundaria, y la línea argumental
hace que se este en permanente tensión. Buena película sin duda.
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